Tuesday, February 2, 2010

Muerte y resurrección

Joseph Campbell en “The Heroes Adventure,” presenta la aventura de un héroe como un ciclo de ida y regreso, el acto de salir de una condición previa donde falta algo crucial, para encontrar la fuente de la vida que nos transformará en personas más completas, más maduras, donde hemos encontrado lo que nos faltaba previamente. La aventura de un héroe no es algo nuevo, sino se ha hecho por muchos antes de nosotros, no es un mundo desconocido, sino tiene un camino claro. Además de ser un ciclo, la aventura de un héroe de acuerdo con Campbell presenta el acto de muerte y resurrección. Nuestro deseo de ir al extranjero refleja la falta de algo en nuestras vidas aquí y el deseo de encontrar algo nuevo, quizás es la necesidad de saber que uno tiene la capacidad y la fuerza de salir adelante solo, independiente, en un país distinto. O quizás, faltaba novedad y aventura en nuestras vidas cotidianas y empezamos nuestros viajes para acumular experiencias nuevas solamente.

Pero, cuando dejamos lo conocido y entramos en un mundo desconocido, sin darnos cuenta, una parte de nuestra persona anterior ha muerto. El hecho de dejar ser la misma persona anterior, sino una persona transformada quien puede navegarse en una cultura distinta significa que ya hemos adaptado en nuestro carácter y personalidad, un ser nuevo. El hecho de dejar a un lado nuestras percepciones e ideas anteriores y de convertirse en un ser más fluido, es como poner una uniforme y re-nacer de nuevo. Al hacer esto, sin ninguna duda ya rechazamos los sistemas que imponen sobre nosotros una manera de vivir la vida, de actuar, de pensar y de juzgar a los otros. Rechazamos los sistemas que nos hacen negar nuestra humanidad y al hacer esto, encontramos que somos parte de la misma telaraña compleja de las relaciones humanas. El rechazo de nuestro ego nos permite ponernos en acuerdo con nuestra interioridad, nuestros deseos verdaderos y nuestra humanidad. En este momento, estamos en control de nuestras vidas.

De algún modo, yo veo mis experiencias en el extranjero como un mito. Porque, de acuerdo con Campbell “myths inspire the realization of the possibility of your perfection, the fullness of your strength, and the bringing of solar light into the world.” Mi experiencia o aventura de una heroína en el extranjero ha hecho exactamente lo que un mito consigue. Debido a las experiencias tanto en Uruguay como en Chile me he transformado en una persona distinta, quien escucha más los deseos interiores verdaderos, quien más que nunca rechaza un modo de vivir impuesto, rechaza la formula y la rutina convencional del Este. Tal como los mitos son infinitos en su revelación, así yo veo a mis experiencias vividas en el extranjero. Dependiendo del contexto o de las circunstancias en mi vida, la información o el análisis que sacaré de mis experiencias en el extranjero revelarán otra información, se transformará para satisfacer o explicar las necesidades del momento. Entonces, esta experiencia vivida por seis meses tiene la potencial de revelar infinitas cosas, solo depende de uno saber como utilizarla.

También hay un riesgo cuando entramos a un mundo desconocido, nos adaptamos, nos hemos transformado y después regresamos a la condición anterior. Quizás el regreso implica más decisiones que la ida. Al regresar al mundo conocido previo, no muy cambiado, uno se encuentra con una brecha. Ya no somos los mismos, pero todas las personas que nos conocían antes de nuestra aventura tienen la expectativa que si lo somos. ¿Entonces, como manejar estas dos realidades, lo que uno fue y lo que es? ¿Y como mantener lo que uno aprendió, la parte nueva de nuestras personas, mientras regresa a la condición previa que te empuja hacia un sistema convencional de vivir? ¿Y cuales son los riesgos cuando mantienes lo adquirido en la aventura al extranjero sumamente vivo en la vida diaria? Pues, en mi caso, no enfrento la dificultada de no mantener lo adquirido, sino la dificultad de mantenerlo demasiado, de no dejar irlo. Un acto que a veces te hace aislado.

2 de febrero de 2010
Hartford, CT

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