En España, vivo con una familia de la clase alta, y me sorprendí como desordenado era la casa. En los Estados Unidos, pienso que la mayoría de las personas de las clases medias o altas intentan mantener mucho orden en la casa, pero mi familia de intercambio no hizo cosas normales a mantener una casa limpia. Por ejemplo, después del desayuno, los hijos dejaron toda la comida en la encimera; las cajas de cereales, el pan, e incluso la leche. En mi casa en los Estados Unidos, este comportamiento sería inaceptable, porque la leche se echaría de perder, y el pan estaría no fresco. Además, después de la cena, mi madre de intercambio no lavaba los platos, pero solo los ponía en el fregadero o a veces los dejaba en la mesa toda la noche. Esta familia tenía una sirvienta de jornada completa y pienso que se pusieron desordenados y perezosos sobre limpiar, porque supieron que alguien limpiara los platos, u ordenara la comida en pocas horas. En este caso, la clase alta no es más limpia que la clase baja, porque tener el dinero a permitirse tener hábitos malos.
Estoy de acuerdo con los puntos de Frykman respecta a la comida y el gusto. Pienso que la cultura y nuestras ideas preconcebidas sobre la comida afectan nuestros gustos. Durante mis viajes el semestre pasado, podía experimentar con la comida de muchas diferentes culturas. A menudo, las combinaciones de sabores me parecían muy extrañas. Por ejemplo, en Turkea es normal a comer el yogur con la carne. Nunca he pensado comer estas comidas juntos, y cuando lo probé no me odié pero no me gusté. Ya que no es una combinación normal en los Estados Unidos, yo no tenía el gusto adquirido, y estaba un poco escéptico de la mezcla. Aunque, es lo mismo por personas europeas y la comida americana. Por ejemplo, cuando era en España, me echaba de menos mucho mi crema de cacahuetes. Me encantan todas las comidas con crema de cacahuetes y estaba muy triste que las tiendas españoles no vendía el producto. Cuando mis padres me visitaron, me trajeron muchas jarras de crema de cacahuetes, y cuando lo comía en la casa, a mi familia de intercambia le daba asco. Pensaban que la crema era muy rara y cuando lo probaron, no le gustaba en absoluto. Yo no podía creerlo porque no se nadie en los Estados Unidos que no le gusta la crema de cacahuetes. Es la cosa más popular por los bocadillos de los niños, y es un ingrediente común en los dulces y galletas. Pero supongo que sea un gusto adquirido y ya que los españoles no son acostumbrados, no tienen lo mismo reacción.
No comments:
Post a Comment