Friday, January 29, 2010

Enrique tenía la misma idea de Campbell…todos pueden ser héroes

La entrevista con Campbell muestra todas definiciones diferentes que existen de la palabra héroe. Aunque aprendimos cuando estábamos niños que un héroe es una persona de las películas Disney como Aladin o Hercules, Campbell explica el héroe como la persona media, como la madre o la joven que crece a un adulto. Hay una cita que habla sobre el aspecto del viaje, y como esto es muy importante en el proceso de decidir quién es un héroe. Campbell dice en la página 157 “All these different mythologies give us the same essential quest. You leave the world that you’re in and go into a depth or into a distance or up to a height. There you come to what was missing in your consciousness in the world you formerly inhabited. Then comes the problem either of staying with that, and letting the world drop off, or returning with that boom and trying to hold on to it as you move back into your social world again. That’s not an easy thing to do.” Pienso que es esta cita que explica perfectamente lo que experimentamos cuando estudiamos en España. Para mí, este viaje fue una gran experiencia de cambio porque nunca he viajado afuera de los Estados Unidos. Para vivir por casi cuatro meses en un país extraño es un gran viaje, que como describió Campbell, es un ciclo; fui pero volví al fin. Fue un viaje de aventuras que nunca experimentaría en los Estados Unidos, e hice cosas afuera de mi nivel de consuelo, por ejemplo los “dos besos” para conocer a alguien y cuando comí las rodillas de un cerdo. Al final, todos mis amigos y yo hemos dejado de pensar demasiado sobre cada evento o situación que experimentamos, y aceptamos esta vida como normal. Y ahora, en los Estados Unidos, tenemos algunas partes de nuestras vidas “normales” que tienen aspectos de nuestra vidita española en este mundo diferente, algo que volvimos con, que muestra nuestro crecimiento. Después de leer el titulo, pero antes de leer el artículo entero, pensé que es imposible para ver mi experiencia como el viaje de un héroe, pero ahora, entiendo que en una manera un poco más general, es posible. No maté o salvé a nadie, y todavía no pienso que soy un héroe, pero este semestre pasado fue un viaje muy diferente que todo que he experimentado.

Thursday, January 28, 2010

Corazon y Cabeza

El articulo “Corazón y Cabeza” por Ortega es muy interesante leer después de mi semestre en Barcelona. En la empieza del artículo, Ortega dice que es muy común pensar que la sociedad ha progresado mucho porque la cultura intelectual es fuerte. En su opinión, “solo una dimensión de la cultura” (149) ha progresado. Aunque la cultural intelectual ha desarrollada, “se dejaba a la deriva el corazón” (149). Cuando llegué en Barcelona, sentí muy preocupada. Nada fue familiar; la gente, la comida, el sistema de transportación y la universidad. La primera noche mi madre de intercambio cocinaba arroz cubano. Arroz cubano es arroz con huevos y la salsa de tomates. La cena parecía horrible, el olor y la apariencia. Comía picas pequeñas y jugaba con la comida para ver como he comido. Después de dos semanas, sentía más cómoda y mi madre cocinaba arroz cubano otra vez. Miraba a mi madre y hermano de intercambio comía con disfruta. Se dio cuenta de que les gusta arroz cubano y otras comidas porque los han comido por todo sus vidas.
En su artículo, Ortega pregunta “¿Amamos lo que amamos porque lo hemos visto antes o en algún serio sentido cabe decir que vemos lo que vemos porque antes de verlo lo amábamos ya?” (150). Amo la comida y la cultura americanas porque es lo que conozco. Desde mi juventud, mis padres me exponen a costumbres americanas. Por otro lado, mi madre de intercambio no sentía la misma sobre las cosas Américas. Mi madre no le gusta la mantequilla de cacahuete que mis padres han enviado de los estados unidos. Después de mis primeras semanas en Barcelona, trataba a tener una mente abierta. Comía arroz cubana con mi familia, y eventualmente me gustó. Aunque Ortega cree que la corazón es "concreto y rigoroso" (149) me gustaría pensar que abría mi corazón a la cultura catalana.
La cita sobre los ciegos y el elefante es relevante a mi experiencia en Barcelona el semestre pasado. Aunque todos los ciegos sentían el mismo elefante, cada persona tenía una experiencia diferente. Los ciegos discuten en vez de escuchen a sus amigos. Si los ciegos escucharan a las otras opiniones sobre el elefante, podrían formar una imagen real de un elefante. Mi experiencia en Barcelona solo es de mi punto de vista. Todos los ortos estudiantes extranjeros en Barcelona vivían realidades diferentes. Es posible que sienta solo la oreja del elefante que es Barcelona. Pero, si escucho a mis compañeros y reflexiono sobre mi semestre podré desarrollar un entendimiento más compresivo.

Fragmentos de Analisis

Denisa Jashari

Al leer las lecturas de Ortega, Isaac y Campbell, uno se encuentra analizando a si mismo y re-volviendo a las acciones, actitudes y percepción de un pasado reciente. Las experiencias en el extranjero son más que un viaje aventurero. Iniciamos este viaje en búsqueda de algo, quizás en búsqueda de algo nuevo, de conocimiento, de encuentros, de paisajes que solo hemos imaginado. Otras veces, en búsqueda de nosotros mismos, esperando reforzar nuestra identidad, lo que somos, lo que queremos ser, lo que debemos ser. Cuando decidimos vivir y estudiar en el extranjero, aceptamos implícitamente el desafío del encuentro con lo “otro,” una cultura y costumbres nuevas y en este momento, decidimos entrar y participar en esta cultura nueva, aunque sea temporalmente. Y cuando hacemos parte de esta cultura nos damos cuenta que nosotros no somos los únicos con percepciones construidas del “otro,” no somos los únicos con prejuicios, pero nos encontramos con los prejuicios que los “otros” tienes de nosotros, porque para ellos nosotros somos sus “otros.” Este reconocimiento puede acercarnos a ellos, o puede alejarnos. Pero si nos dejamos llevar por el momento y ponemos todos nuestros miedos, prejuicios y percepciones en una caja cerrada, nos sorprendemos de nosotros mismos y de los demás. En mi caso, me di cuenta que la cultura chilena y la albanesa tiene mucho en común, aunque son dos países en dos partes distintas del mundo. Y la mejor parte de todo, es que cuando decidimos vivir la realidad de otros libremente, sentimos su cultura, su mundo, su país, como lo nuestro, nos identificamos con lo “otro.”

Mi experiencia en Chile me ha hecho reflexionar sobre preguntas de ¿Qué es un hogar? ¿Cuál es mi hogar? ¿Por qué me fue más difícil alejarse de Chile que de los EEUU? ¿Por qué siento una conexión más fuerte a un lugar y gente que he conocido por 5 meses que un lugar y gente que he conocido por 8 años? Aunque no he llegado a una conclusión definitiva el proceso de auto-análisis ha empezado. No he llegado a aceptar a los Estados Unidos como un hogar, sino como un lugar donde yo soy ajena y no por decisión mía, sino ir a Chile, no solo fue mi decisión, sino que allí por primera vez en muchos años sentí que pertenecía. Entonces dejar a este supuesto “hogar” para regresar a un “no-hogar,” fue muy difícil y hizo mi transición a “gringolandia” una experiencia emocionalmente héctico.

Nuestras percepciones de la cultura y de la gente se rompen en el momento que decidimos entrar a esta cultura y vivir como los demás dentro de ella, sin prejuicios, sin rechazarla. Es en este momento que rompemos las fronteras que la sociedad de origen nos ha creado en la mente durante todas nuestras vidas, sean fronteras reales o imaginarias. Pero lo que nosotros vemos, o decidimos ver, es solo una fracción, un fragmento de la “realidad”. Porque como Ortega explica, el hecho de ver esto implica no ver aquello. Y nuestro acto del ver ha sido precedido por percepciones e ideas de lo que preferimos ver, o pensamos que debemos ver. Es esta “preferencia anticipada” lo que nos limita ver más allá de lo normal para nosotros y lo que construye nuestro registro de imágenes y memorias en el extranjero (Ortega, 151). Esto explica en parte porque personas que estudian en el mismo lugar tienen experiencias distintas del uno al otro. Me pregunto entonces, ¿Miré yo a la cultura y la gente de Chile por lo que eran? ¿O solo vi lo que quería ver, lo que necesitaba ver?

28 de enero, 2010
Hartford, CT

Wednesday, January 27, 2010

adaptándome a un nuevo lugar

Yo pienso que en “Corazón y Cabeza” vemos como ciertas cosas que ya conocemos se vuelven parte de un grupo que clasificamos y que nombramos. Pero cuando vemos cosas nuevas o desconocidas parece que nuestra mente no acepta una conexión profunda de conocimiento como otras personas que ya están acostumbradas a verlo o usarlo. Al contrario creo que uno empieza a analizar el objeto, persona o lugar para intentar reconocer algunas características. Al convivir en la casa de una persona con una cultura diferente me hizo ver las cosas como Ortega lo describió. Miraba la casa, el cuarto, la gente, los programas en la televisión y más para crear una conexión con esas personas y poder establecer una relación en que todos estuviéramos cómodos. Al principio no sabía por dónde empezar si por los programas en televisión o por la comida. Observaba mucho hasta que por fin logré establecer una conexión con los deportes. El fútbol era un deporte que me encantaba ver en los Estados Unidos y siempre veía el futbol de la selección mexicana. Así que conocía los jugadores importantes que se habían ido a Europa a jugar. Con esto logre establecer una relación con mi hermano español. A pesar que mi sentimientos por ver el futbol de Barcelona no eran tan grandes como cuando veía los partidos de la selección mexicana por lo menos sentí que si entendía algo de esté lugar extraño. Poco a poco fui viendo jugadas nuevas y efectivas del futbol del Barça y ahora cuando veo que el Barça ganó me imagino que fue el resultado de una victoria interesante con muy buenas jugadas. Además después de estudiar la historia del futbol entiendo mejor la importancia que tiene para los catalanes. Así que mi conocimiento por el futbol se ha expandido por mi estancia en Barcelona.


El héroe que Campbell presenta también me parece que representa mi experiencia porque al estar en Barcelona donde la diversidad era distinta a la variedad de culturas que hay en los Estados Unidos aprendí más sobre qué tipo de culturas hay en algunos países europeos. Siempre estaba acostumbrada a ver a muchos inmigrantes mexicanos trabajando en los restaurantes de la ciudad de Nueva York. Sin embargo estar en un nuevo lugar permitió que abriera los ojos a otro grupo de gente que se organizaba diferente a lo que estaba acostumbrada. Por ejemplo, en Barcelona no habían muchos mexicanos y sin embargo el nuevo grupo de inmigrantes en la mayoría de los restaurantes americanos como McDonald’s eran ecuatorianos. Esto me pareció interesante porque el grupo de inmigrantes era diferente. Además, tuve que cambiar mi estilo de vida un poco porque en Barcelona aprendimos a ser más consciente del medio ambiente. Para empezar tuve que reciclar la basura, cuidar de no gastar mucha agua o luz porque ambas son muy caras allá y llevar mis bolsas al supermercado. Fueron cosas pequeñas que cambiaron mi manera de pensar y de ver el mundo que cuando yo regrese a los Estados Unidos me di cuenta de cómo afectamos al medio ambiente.

Sarah Millar

Cuando leí “Rasguñas en la mente,” me recordaba un poco de unas cuestiones que tenía antes de ir a Barcelona. Aunque había estado en Sevilla cinco años antes, realmente no sabía mucho de la gente de Catalunya. Las únicas ideas que tenía eran las de las clases que había tomado e investigaciones que había hecho para las mismas clases. Tenía en mi mente una idea de cómo actuarían los catalanes, especialmente en contraste a las andaluces. Pero en leer este ensayo, me daba cuenta de que mis suposiciones de los catalanes sólo estaban basadas en lo que había leído y lo que había conocido en Sevilla. Para dar un ejemplo muy firme, cuando comunicaba con mi familia catalana, tenía en mi mente ciertas imágenes i suposiciones de cómo serían la madre y la hija. Había comunicado con la hija un poco más porque ella tenía la misma edad que yo, entonces suponía que ella sería como yo, aunque fuera catalana. Cuando llegue, me sorprendió la diferencia entre las imágenes que tenía y la realidad. Mi hermana era muy “punk-rock,” como yo no soy; pero la imaginaba tal como yo, hablando una lengua diferente. Este equivoco también me conecto con el ensayo de Ortega, “Corazón y cabeza.” Él habla de los sentimientos y el valor de nuestras experiencias en la cultura: dice que “sabemos muchas más cosas, poseemos una técnica prodigiosa, material y social.” No obstante, nuestra fijación en la importancia del cerebro en procesar nuestras experiencias desvalúa ciertas emociones que podríamos tener. En vez de sentir con la cabeza, entonces, deberíamos sentir con el corazón. Pero ¿podemos valuar algo que no hemos visto antes? ¿Sabríamos si lo nos gusta o no? Su conclusión es que cuando vemos y oímos el mundo, tenemos ciertas preferencias en que enfocamos: otras imágenes o ruidos no nos importan tanto. En mis primeros días en Barcelona, creo que este fenómeno me pasó. Había estado en España antes, aunque fuera muchas millas al sur. Sin embargo, cuando entré en la ciudad para la primera vez, reconocía muchos nombres en los edificios y estilos arquitecturales. Cuando estuve en Sevilla, estos mismos nombres y estilos fueron las cosas en que enfocaba mucho. Pero en Barcelona, como los reconocía, empezaba ver más de la ciudad misma, fuera de los familiares. Veía signos en catalán, tiendas pequeñas que nunca vería en ninguna otra parte: estaba tomando todo de la ciudad que no conocía. Pero a la vez, no me sentía ni me siento que estaba viéndola y tomándola solamente con los pensamientos en la cabeza sino que también estaba sintiéndola con todo mi ser. Obviamente en mi mente estaba pensando en las diferencias entre Barcelona y Sevilla, entre Barcelona y los EE.UU…pero además estaba maravillándome de la ciudad, que podía sentir en mi cuerpo mismo. Me sentía ansiedad, emoción, y felicidad en la ciudad; pero todos los sentimientos me sentía físicamente en el corazón además de mentalmente. Finalmente, en la entrevista de Joseph Campbell, encontré una comparación muy rara a mi misma experiencia. Campbell habla del héroe, que define como alguien (usualmente un hombre) que hace una obra espiritualmente. Cuando termina o realiza su obra, el héroe se siente cambiado, con un entendimiento más profundo de su mismo. Aunque a mí me sentía la misma emoción, no me compararía con un héroe. De una manera, he hecho una obra espiritual, pero con respecto a las otras características de un héroe, sólo me consideraría una aventurera.

Muchas experiencias únicas y diversas

La fabula de los hombres ciegos y el elefante me impresione mucho porque se relaciona directamente a mi vida en Barcelona. La noción que tengo es que no hay una manera para tener tus propios pensamientos de una cultura o una ciudad si no experimentas la ciudad por muchas maneras como hablar con las personas indígenas, comer la comida, viajar por los varios barrios, y aprender las cosas que formaban la ciudad como el arte, el idioma, y la historia generalmente. Puedes usar el ejemplo de un estudiante que vivía en una casa en Barcelona durante su semestre en el extranjero o un estudiante que en vez de vivir con una familia, vivía en un apartamento o una residencia. Siento que las personas que vivían en los apartamentos no experimentaban la cultura totalmente de España porque ellos no normalmente hablaban español con los otros estudiantes americanos y no habían expuestos a la cultura española. Hay una semejanza entre esto ejemplo y la fabula porque todas de las personas forman sus propios ideas, sentimientos, y pensamientos según sus experiencias. Mi experiencia en Barcelona era muy diferente que la experiencia de un estudiante de un apartamento. A mi, los estudiantes en las residencias son de cierto modo los ciegos, porque han pasados por el país nuevo sin experimentar todo que existe en la ciudad. Hay una relación también entre los pensamientos diferentes de las personas que han estudiados en la ciudad y la necesidad para ser más abierta a las diferencias entre nuestro cultura y la cultura del cualquier país extranjero. No es necesario para otro estudiante a tener los mismos pensamientos que yo, pero la necesidad es para ser abierta a todas puntas de vista. Cuando llegué a España, no sabia mucha de la comida o de la cultura y obviamente habían algunas cosas extrañas de la ciudad y la cultura para mi; sin embargo, al mantener un sentido de aceptación y un deseo de comprender, he logrado más de mi experiencia en el extranjero.

En caso a Campbell me interesa mucha su teoría de conectar con si mismo. Esto le recuerde de mi separación de mi familia gracias a mi semestre en España. Por todo de mi vida, mis padres me han ensenados como actuar y el tipo de persona que debo llegar a ser. Por otro lado, mi viaje a España fue la primera vez que ellos me permitieron a experimentar una cosa por mi mismo sin una calle desarrollada y diseñada por ellos. Fue la primera vez que pude determinar mi ruta preferida.

Mexico

Creo que, por americanos, hay muchas “rasguñas en la mente”. Por ejemplo, antes de mi llegada en México, mucha gente trataron a desalentarme y mi decisión a estudiar en México. Me dijeron que “hay mucha violencia”, “hay muchas enfermedades”, y más. Yo tenía la idea que la cultura sería un poco atrasada en comparación con los Estados Unidos, sin muchos lugares con internet por ejemplo, y que a toda la gente no le gusta la gente estadounidense.

Creo que estas “rasguñas” vienen de diferentes lugares. 1) Los Estados Unidos consideran ellos mismos como un país “más mundano” y “más seguro” que sus vecinos, especialmente su vecino del sur, México. 2) Los mexicanos están retratado en los Estados Unidos como “campesinos” con sombreros y burros quienes solo quieren cruzar la frontera ilegalmente. Por ejemplo, los niños de los EEUU pueden ver Looney Toons y el carácter mexicano, “Speedy Gonzalez.” Si esto es todo la exposición de los niños a la cultura mexicana, esto es el estereotipo de los mexicanos a esos niños.

Creo que, para mí, entendí la diferencia entre la realidad y el estereotipo de los mexicanos como una gente. Sin embargo, algunos de los estereotipos eran ciertos a un punto. Mientras que la cultura es en ningún sentido “atrasado”, es diferente. Por ejemplo, yo tenía que poner el papel de baño en la basura porque la gente cree que lo bloquearía a los tubos. También, hay la cultura católica. Mi “mamá mexicana” no podía entender mi familia con tantos personas divorciados. A ella, este concepto era ridículo, pero su reacción era diferente de lo que yo suponía. He esperado por una reacción “mala” o “critico” pero ella muy aceptaba.

El proceso de la universidad me sorprendió mucho. Todas las clases son juntas con todos de tu año y de tu concentración. No hay experimentación o exploración. Yo tuve un amigo quien era de su primer semestre de la facultad de la concentración de historia. Pero él tiene 23 años y ha cambiado su concentración. Por esto, él tuvo que reiniciar sus estudios y nada que ha tomado antes es incluido para su titulo nuevo. He esperado por un sistema diferente, pero no he esperado por un sistema tan diferente como lo de México. También, me sorprendió que, en contrasto con los EEUU, los títulos de las universidades públicas tienen más prestigio que los de las universidades privadas.

"los hombres ciegos y el elefante"

“Las rasguñas en la mente” habla del hecho que normalmente la gente nunca sabe su pensamientos sobre otras personas sin un desafío, o sin dejar su zona de comfort. Es decir que vivimos sin pensando algunos pensamientos específicos concientemente. Antes de estuve en España no he dado cuento que tenía miedo de los hombres españolas. La razón que nunca sabía esta cosa es porque nadie me preguntaba. Cuando vas afuera para estudiar, no solamente aprendes las costumbres y la cultura pero aprendes mucho de si misma. Otra cosa que aprendí cuando estuve en España es la importancia para preguntar cuando no estás contenta. Por ejemplo, mi programa tiene una parte se llama “compañeras de conversación,” para conocer la gente joven de la ciudad. Mis compañeras nunca me llamaban, entonces, pregunté para nuevas. En fin, mi parte favorita de mi viaje en España fue mis compañeras que conocí a través de mi programa. Si no pregunté dos o tres veces, mi viaje haber sido muy diferente. En la lectura “corazón y cabeza” el autor habla de las raíces de la cabeza en relación de la corazón. Durante mi viaje una cosa muy interesante que he dado cuento es la manera en cual las familias y las estudiantes americanas tuvieron que acomodar sus costumbres. Yo viví con una señora y ella siempre estaba hablando de su estudiantes anteriores. Cada año ella necesitó aprender la dinámica distinta de las estudiantes nuevas. Para los dos lados, la dueña y la extranjera (nosotros), necesitan abrir sus mentas para estar contentas en la casa. Un vez, mi madre española le dijo un comentario ofensivo a mi amiga. Después mi amiga estuvo deprimida. Hablé con mi madre sobre la situación y discutimos la diferencia cultural sobre los comentarios honestos. Primero, estuve pensando que mi madre española no tuvo razón y cometió un error grave. Después de mi conversación con ella, cambié mi opinión porque si las madres españolas ajustar para ser mas sensitivos para las americanos no nos ayuda en el mundo afuera de la casa. Es muy fácil juzgar una cultura, que no estás acostumbrada de, pero hay que entender que somos distintas y iguales a la vez. El mundo es más rico con todo los raíces distintos, las culturas, las costumbres, las maneras de vestir y comer. La diversidad en nuestro mundo es la riqueza de nuestras vidas. "El repertorio de hechos...retraso de educaion sentimental" se refiere a el hecho que el progreso intelectual depende de un retroceso sentimental.

Una manera nueva de pensar sobre las experiencias

En su artículo, “Corazón y Cabeza”, Ortega discute las tendencias de las personas a reaccionar con sus corazones o sus cabezas. Ortega dice que en la época moderna, las personas son menos sentimentales, y en la vida cotidiana dependen de su cabeza más que sus emociones y sentimientos de su corazón. El autor escribe mucho sobre los sentidos, particularmente del visto y del oído. Creo que los argumentos del autor son interesantes porque introduzca una nueva manera de pensar sobre experiencias. Ortega escribe, “¿Amamos lo que amamos porque lo hemos visto antes o en algún serio sentido cabe decir que vemos lo que vemos porque antes de verlo lo amábamos ya?” (150) Este pregunta me hace pensar sobre mi propia experiencia y sentimientos durante mi semestre en España. Me pregunto si nociones preconcebidas influyeran mis sentimientos durante el viaje, o si verdaderamente me formara mis opiniones en el momento, según mi corazón. Francamente creo que mi corazón y mi cabeza contribuyeron a mis reacciones en España. Hay mucho lugares, comidas, monumentos, museos y vistas que yo amé en España. Pienso que en algunos casos, aprecié cosas porque me dijo mi mente que fue importante. Por ejemplo, pensaba que la Sagrada Familia fue inolvidable y una obra maestra. Pero cuando vi a la Sagrada Familia por la primera vez, ya tuve muchos nociones y opiniones. Había aprendido que la catedral fue una obra de genialidad arquitectónica, y que las esculturas of la natividad y el Cristo fueron únicas. Entonces, ¿me gustaba la Sagrada Familia porque creía que debí apreciarlo o me gustaba porque realmente lo amé? Me pregunto qué habría pensado si no hubiera tenido no información de la catedral antes de mi visito. Es posible que hubiera tenido sentimientos muy distintos. No obstante, hay otras situaciones de mi experiencia en España en las que no tuve nociones previas y tuve reacciones poderosas. Cuando el programa viajó a Sitges, no supe que esperar. Cuando llegamos, me sorprendieron las vistas increíbles y los edificios encantadores. Mis emociones fueron completamente de mi corazón. Las vistas, sonidos, y olores del mar me encantaban. No nociones preconcebidas contribuyeron a mis sentimientos, solo los factores sensoriales. Creo que las memorias más espectaculares son los que son sorprendentes y inesperados, los que son de la corazón.

El corazón de extranjero

Si necesitaba usar un frase para resumir el principio de mi tiempo como extranjera en Barcelona, usaría el frase de Ortega;“la cabeza precede al corazón.” Con mis dudas e emociones, entré a Barcelona solamente con mis pensamientos y supuestos de la cultura de España, o en otras palabras, con mi cabeza, pero como el tiempo transcurrido y vi la vida cotidiana y las costumbres de Cataluña , aprendí de escuchar más a mi corazón, y no solo a mi cabeza. El problema con solamente usando la cabeza es que no hay una persona usará sus supuestos, y es difícil de salir su zona de confort, entonces, para una persona que va a una cultura nueva, su cabeza puede ser un impedimento en su experiencia como extranjero. Como dice Ortega, cada persona tiene su sistema de preferencia, es algo integrado , y el resulto de estas preferencias diferentes son las diferencias entre las personas de culturas diferentes del mundo, pero como las creencias de Ortega, esta sistema de preferencias puede ser como un prisión, especialmente en el entendimiento de cada cultura distinta.
Pienso que unas de las cosas más importante que he aprendido como extranjero en Barcelona es tener un mente abierta. Durante mí tiempo en Barcelona, hice el esfuerzo de probar cosas nuevos de la cultura, especialmente de la comida. Para integrarse a una cultura nueva, es muy importante de aprender y tomar conciencia de su entorno, especialmente como extranjero. Si más personas del mundo tratan de aprender y entender las culturas diferentes sin juicio personal, ¡no habríamos todos los problemas y choques culturales del mundo! Es la naturaleza humana de definirse por sus diferencias, pero mi tiempo como extranjera me ha aprendido de no juzga lugares diferentes, pero abraza las diferencias como experiencias increíbles y esclarecedores.
En conclusión, las preferencias personales de cada persona son muy importante para definirse, pero también es importante, de vez en cuando, de escuchar al corazón, y no solo la cabeza.

Tuesday, January 26, 2010

Ortega: la relación entre la cultura de la cabeza y la del corazón

Con respeto a lo que escribió Ortega sobre lo que ha pasado a la cultura en el último siglo, sólo estoy de acuerda con parte de su teoría. En mi opinión, es verdad que en nuestro mundo, hay más y más información en nuestra vida cotidiana sobre ciencias y noticias y otras cosas intelectuales; esto es una consecuencia del mundo moderno y la tecnología más avanzado. Sin embargo, no creo que este significa que hay un “retroceso sentimental” también como resultado. Pienso que los dos- la cabeza y el corazón- son entidades separadas. También, pienso que este depende de la cultura de países diferentes. Ortega escribió esto en 1927 en Buenos Aires, y en este época, es posible que esto fue la verdad. Pero con mis experiencias en Barcelona, pienso que allí, ahora, la cabeza y el corazón han progresado, no sólo la cabeza. Podía ver esto por el amor que los Barceloneses tienen por su cultura y identidad catalana, que ahora, después de la dictadura, puede sobrevivir. Entonces, en España, en la época post-Franco, pienso que ha sido progreso en ambos aspectos de la cultura. Pero en los Estados Unidos, estoy de acuerdo con lo que dijo Ortega, pienso que si, ha sido un retroceso de la corazón. Entonces, esta relación es algo que depende en la historia y la época.

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