El cuento de la chica Americana que estudio en Francia es impresionable porque recuerdo que cuando estudiaba en Barcelona, mi mejor amiga vivía en una residencia donde había muchas requisitos de comportamiento de los estudiantes. Por ejemplo, ella no podía tener amigos en el edificio después del medianoche y si ella quería regresar por la noche con otra persona necesitaba pagar para “el alojamiento” para esta otra persona. De una manera, me molesta mucho porque en las universidades americanas los estudiantes tienen la libertad para salir con cualquier persona y regresar con cualquier persona. Ella vivía mucho más cerca a la universidad que yo y algunas veces cuando salimos, podía ser más fácil a quedar con ella por la noche en vez de regresar a mi casa. Cada vez que una persona entra en el edificio que no normalmente vive allí, ella necesitaba firmar una hoja para el o ella. Se que quizás Trinity es un poco menos estricta que otras universidades con su política de los huéspedes; sin embargo, la manera en que funciono la residencia de mi amiga era un poco extraño.
El hecho que la ropa para los niños franceses no permiten mucha libertad del cuerpo y que ellos no pueden jugar en su ropa es una lástima muy grave. Una parte del crecimiento de un niño es jugar, estar sucio, correr, y saltar. Como una chica americana, pienso que siempre estamos enfocando en nuestras propias apariencias pero también hay ropa que es diseñado para jugar y hacer deportes; el autor dice claramente que casi la ropa para los bebes no es diseñado para asegurar que el bebe es cómodo pero mas para el estilo. Es un poco ridículo que hay un enfoque en la ropa de los bebes porque obviamente los bebes no tienen ningún idea lo que están llevando. El niñez es una parte muy importante de la vida y pienso que una persona puede sufrir luego en la vida si no has experimentado un niñez verdadero.
Cuando fui a Francia para mi primera vez durante mis estudios en Barcelona, trataba de no pensar en los estereotipos de los franceses. Desafortunadamente, muchas de mis preconcepciones llegaban a ser ciertos. Por ejemplo, el estereotipo que los franceses son muy maleducados: cuando salía por el avión, preguntaba a el escritorio de la información para direcciones a la parada de mi mejor amiga. Proporcionaba el nombre de la parada a la mujer detrás del escritorio. Ella me decía en francés cuando preguntaba en ingles. Después de esto preguntaba si era mejor si hablábamos en ingles o español. Ella me decía español y cuando preguntaba para ella a dibujar o subrayar el camino en mi mapa ella me decía no, es demasiado fácil no es necesario adiós. Además, cuando entraba en el autobús al aeropuerto antes de regresar a Barcelona, habían parejas. La mujer me preguntaba si esto era el autobús correcto para el Terminal 1. Cuando responsaba, “I don’t speak French, I’m sorry”, ella decía a su pareja alguna cosa como “turistique”.
No quiero pensar debido de dos experiencias malas que todos de los franceses son maleducados porque estoy segura que esto no es el caso. La cosa que me he dado cuenta es que ellos no sienten la necesidad de ayudar tan como los americanos o los españoles. Muchas veces cuando preguntaba una española para direcciones ellos me acompañaban a mi destinacion. Si, esto es más que agradable pero para mi, obviamente hay un nivel muy diferente del deseo de ayudar de los franceses que en las otras culturas.
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