Después de cuatro meses en Catalonia, siento que entiendo mucho sobre “las naciones sin estados” y los sentimientos de las personas que viven en las naciones sin estados. No es difícil notar que la lealtad popular en Barcelona no es por España, pero es por Catalonia. Todos los señales de calles y los anuncios son en la lengua catalán, que muestra el hecho que los catalanes se consideran diferente de los españoles, y eligen usar su propia lengua en la vida cotidiana. La mayoría de los catalanes que yo encontraba eran a favor de la independencia de Catalonia. Hablaba con mi familia de intercambio mucho del asunto de la independencia catalana, y todos sentían que no tenían ninguna conexión fuerte con el país de España e incluso creían que el gobierno de España le dañaba a los intereses de Catalonia. La familia con la que yo vivía era rica y muy culta, y me dijeron que la identidad catalana era muy distinta de la identidad española. Mi padre de intercambio trabajó duramente todos los días y ganaba mucho dinero por su familia. Me dijo que en otros partes de España, la gente no trabaja con tan diligencia. Catalonia es la región más rica de España y por eso tienen que pagar los impuestos más altos. Esta se enfadaba a mi padre de intercambio porque trabajaba con diligencia pero tenía pagar los impuestos a un país con el que no sentían ninguna conexión. Además, los impuestos muchas veces pagan por las mejoras en otros partes del país, donde quizás los ciudadanos no son tan diligentes y trabajadores. Pienso que tiene sentido que mi padre de intercambio no quiere pagar por los problemas de las personas con las que no sienten conexiones o comparte un estilo de vida o cultura similar.
Pienso que esta conecta con lo que Guibernau escribe sobre la nueva importancia de la economía con la época de la globalización. En el pasado, antes de la época de globalización, aún si las naciones sin estado tenían su propia cultura y lengua, no era realista querer independencia porque no habría podido soportar su propia economía. Pero ahora, con el nacimiento de globalización y la tecnología avanzada, es posible por las naciones sin estado muy pequeños competir en el comercio mundial. Por ejemplo, aunque Catalonia es una región mucho más pequeña que España, tiene mucha industria (mientras España es todavía muy rural, con muchas granjas) y puede competir en los mercados mundiales.
Me interesa lo que Guibernau dice sobre el temor de la “Americanization” de los países del mundo, y la manera en lo que algunas lenguas podría perder la importancia debido al hecho que muchas personas del mundo aprenden inglés. Inglés es la lengua con la que muchas diplomáticas de diferentes países comunican y es rápidamente transformando en una lengua que puede ser oído en muchas ciudades grandes. Español es otra lengua importante en el mundo, porque es la lengua nacional de muchos países, y es hablado con frecuencia por los ciudadanos y inmigrantes de los Estados Unidos. Cuando se piensa en esto hecho, es difícil entender como la lengua catalán puede sobrevivir por mucho tiempo. Mientras las lenguas españoles e ingleses se entienden en todo el mundo, catalán solamente se entiende (por la mayor) en Catalonia. Por eso, es completamente necesario que los catalanes son bilingües (o trilingües) para que tener éxito en el comercio mundial. En este sentido, mantener la lengua catalana es una tarea completamente cultural, necesaria distinguir su nación sin estado de todos los otros países. No obstante, si Catalonia no fuera parte de España, los ciudadanos estaría libres aprender algunas lenguas que elegiría.
No comments:
Post a Comment